“Legado de mujer” por Eva Arciniega

Mujer, tú eres valiente desde antes de nacer. Un legado te han dejado muchas otras en tu haber. Mujeres que no cejaron y con ahínco trabajaron, se esforzaron para crecer y no desfallecer. Mujeres abriendo brechas, caminantes, amantes, luchadoras, emprendedoras, hacedoras, altruistas, bienhechoras, defensoras.

Legado de mujer cuando la música te hace estremecer. Cuando miras más allá de artificios y encuentras bellos oficios. Cuando la injusticia no quieres ver más, sin cerrar los ojos, buscas la manera de algo bueno hacer. Cuando miras con esperanza, valor y claridad el amanecer, con poesía el atardecer y con ensoñación el anochecer. Cuando miras el cielo, leyendo las nubes y pidiendo deseos a las estrellas, sonriendo con ellas.

Legado de mujer entera: cuando comprendes, apoyas y abrazas a una compañera que, como tú, ha llorado y, cuando ha triunfado, te colocas a su lado, sin envidia o recelo, sino con los pies en suelo. Sabes que el triunfo de una mujer ¡es un triunfo para todas!

Legado de mujer cuando un dolor te traspasa y te olvidas de ti por el otro, convirtiendo tu dolor en gozo. Cuando se iluminan tus ojos y el sentimiento de madre aflora en cada niño que ríe o que llora y lo miras con amor cuando miras y admiras el mar, y el vaivén de sus olas absorbe tu ser hasta que tu mirada se vuelve azul. Cuando tomas vitaminas convertidas en rayos de sol y en descanso, trabajo o rutinas, iluminas tu andar cuando caminas. Cuando te embelesas con la luna y comprendes la buena fortuna de que la puedes ver y así agradecer.

A ustedes, mujeres admirables y admiradas, a todas las presentes y pasadas, a las famosas y no famosas, mas todas, todas hermosas. A mi madre, mis hijas, mi hermana, mis amigas cercanas o lejanas, las felicito porque ¡es grande ser mujer!

(Sobre los nombres de grandes mujeres que se mencionan: con toda intención no agrego el por qué de su fama, paso por la vida y su historia. Lo hago para incentivar a buscar el por qué. Mujeres como tú y como yo, con virtudes y defectos, con errores y aciertos, pero sobresalientes y valientes. Además, son muchísimas más, pero no alcanzaría el papel para mencionar a tantas)

Gracias especiales a:

Madre Teresa de Calcuta, Indira Gandhi, Alice Munro, Sor Juana Inés de la Cruz, Edith Piaf, Simone de Beauvoir, Maria Callas, George Sand, Aghata Christie, Mileva Maric, Leticia Flores, Pilar Roldán, Martha Chapa, Patricia Quintana, Katy Jurado, Sara Castrejón Reza, Carmen Aristegui, Cristina Pacheco, María Izquierdo, Juana de Arco, Remedios Varo, Alfonsina Storni, Josefa Ortiz de Domínguez, Lorena Ochoa, Isadora Duncan, Frida Kahlo, Marie Curie, Mata Hari, Malala Yuzafzai, Ana Pavlova.

 

Eva Arciniega López, esposa y madre de dos hijas, abuela de cuatro nietos, amante de la naturaleza.  Me gusta pintar, leer, escribir y crecí escuchando la dulce voz de mi madre, cantando y tocando el piano y el acordeón.

“Memorias de mujeres y poder” por Mara Quintanilla

Tras un domingo de aventuras solitarias por el Distrito Federal, me preparo para el gran evento: Empoderamiento económico de las mujeres en México: lecciones desde la cima. Se trata de un foro lleno de mujeres exitosas donde hablan sobre la equidad de género, el techo de cristal, el mito de la abeja reina, entre otros.

Voy con mis guías espirituales Norma y Perla (fundadoras de Womerang), el camino es largo y aprovechamos para repasar cómo acercarme a las personas que me interesa conocer. La verdad estoy muy nerviosa,  “de esto depende mi futuro profesional” repito en mi mente. Siento mucha presión, si hablar con desconocidos me cuesta trabajo, peor cuando se trata de desconocidas exitosas a las que quiero deslumbrar con mi personalidad encantadora.

En el primer panel estaban todas las mujeres que me interesaba conocer: Ana Elena Mallet, Gina Diez Barroso, Rossana Fuentes-Berain. Nos cuenta cada una su historia de vida, de cómo las educaron, si tuvieron una educación diferente por ser mujeres, las personas que las inspiran, sus fracasos, de todo. Estas mujeres de verdad me inspiran. Ana Elena y Gina trabajan en áreas de creatividad y arte que normalmente no se ven representadas en conferencias y que son, particularmente, las áreas que me interesan profesionalmente.

Norma y Perla me instigan a hacer una pregunta. Me armo de valor y casi lo logro, si no fuera por que se acabó el tiempo para preguntas. Pero nos dicen que hay espacio para charlas individualmente. Para esto, en mi mente no paraba de decir “confianza, tranquila, tú puedes” como mantra para calmar mis nervios y ansiedad.

Al terminar el panel me dirijo a ellas con la determinación de un fan que quiere conocer a su ídolo, dejo la pena a un lado, al cabo que no me va a servir de nada. Me acerco a Ana Elena Mallet, una curadora independiente que ha montado cantidad de exposiciones en distintos museos del DF y que organiza el Corredor Roma Condesa. Me identifico con ella, ambas estudiamos Letras y en nuestra vida nos han dicho que nos vamos a morir de hambre.

Me presento, le platico de mi vida, que ya me voy a graduar, que si busco un trabajo en edición o directamente en Arte. Su respuesta me encantó: me dijo que me aventara a las dos, una cosa no está peleada con la otra y hasta puede que termine editando libros de arte o inclusive haciendo alguna cosa muy específica que nadie ha hecho antes. Me anotó su correo en una hoja de papel porque ya no tenía tarjetas de presentación. Todavía lo tengo guardado en mi libreta.

Luego, Perla me presenta con Gina Diez Barroso, la fundadora de CENTRO, la universidad de diseño. Ella también me inspiró muchísimo, creó la revista Tú porque observó que era necesaria una publicación que le hablara a las mujeres de tú en lugar el formal “usted”. Como sentía que con eso no iba a cambiar el país, fundó su propia empresa relacionada con arquitectura y diseño. Seguía insatisfecha pues aún quería cambiar el país, así que fundó una universidad de diseño porque cree que la educación de calidad en áreas de creatividad es esencial para ejercer los cambios necesarios en el país. A pesar de que sus inversionistas auguraban el fracaso del proyecto, Gina no cedió y ahora es fundadora de una de las escuelas de diseño más importantes del país.

Me presento, le cuento mis planes a futuro, sobre mi mentor, entre otras cosas. También me dice que yo me meta a todo, que me arriesgue. Se ve dispuesta a hablar e interesada en escucharme, me da su tarjeta y me motiva a buscar más sobre la oferta educativa de Centro.

Me siento bien. Me siento empoderada. Hablé con dos mujeres exitosas en áreas de Artes. Me dan ideas, me dicen que me atreva y yo me siento feliz. No solo vencí el miedo a hablar con desconocidas exitosas, ¡ahora tengo sus contactos! ¡Hice networking exitoso! Me siento orgullosa, contenta, emocionada, de todo.

Mara Quintanilla es mentee Womerang y está a punto de graduarse de la licenciatura en Letras Hispánicas.

“Sobre el taller de empatía durante la Semana i” por Alejandra Hernández

El pasado jueves 24 de septiembre tuve el placer de participar en el taller sobre las emociones que impartió Norma Cerros, Co-fundadora de Womerang, en el marco de la Semana i del Tecnológico de Monterrey.

El tema principal me pareció muy interesante, pues el aspecto emocional influye enormemente en nuestra vida: nos afecta en distintas áreas como la educativa y profesional. A partir de tres actividades pudimos comprender, de manera muy completa, qué son las emociones y lo que representan en nuestra persona.

La primera actividad consistió en quitarnos los zapatos y ponernos los de otras asistentes para que así sintiéramos, literalmente, lo que es estar en los zapatos de alguien más.

La segunda actividad fue compartir una historia triste con otras dos personas, una escuchaba sin hacer gesto alguno y la otra solo observaba. Al final teníamos que compartir cómo nos habían hecho sentir las expresiones y el comportamiento de las otras compañeras. La actividad me pareció muy conmovedora ya que muchas asistentes se abrieron de corazón y esto nos permitió tener una mejor experiencia.

Asimismo, vimos un video en el cual Brené Brown explica qué es la empatía: la habilidad de tomar la perspectiva de otra persona. Se trata de evitar hacer juicios, reconocer la emoción de las otras personas y la habilidad para poder comunicarlo. La empatía significa sentir con las personas, de ahí que hayamos hecho la actividad de los zapatos. Es una elección vulnerable que nos conecta con sentimientos que muchas veces no nos gusta recordar; como lo que sentimos al participar en la segunda actividad.

Lo peor que puedes hacer al estar en una situación vulnerable es intentar darle la vuelta, cosa que sucede muy a menudo. Creemos que estamos mejorando las cosas pero, en realidad, no lo logramos porque fallamos en entender por completo a la otra persona.

En la última actividad analizamos las expresiones faciales de una persona y seleccionamos la emoción que creíamos que reflejaba cada una. Luego, Anna Cabrera nos explicó cada una de las expresiones, sus características y su función. Con esto en mente, volvimos a analizar las expresiones para darnos cuenta de los errores que habíamos tenido.

El tener este tipo de talleres nos ayuda bastante para poder entender una parte fundamental del contexto en el que nos movemos. Las mujeres acostumbramos ser muy empáticas y emocionales, es por eso que nuestras decisiones suelen estar basadas en lo que sentimos. Es importante poder discernir adecuadamente, ser emocionales y empáticas en los momentos correctos para así poder alcanzar nuestros objetivos y metas de una manera más fácil.

Finalmente, agradezco a Womerang por esta oportunidad que nos brinda a todas las mentees de participar en este tipo de talleres y actividades que nos enriquecen enormemente.

Alejandra Hernández Cepeda es mentee de Womerang y estudiante de la Licenciatura de Comercio Exterior y aduanas. Aprender cosas nuevas y relacionarse con las personas es lo que más le apasiona después de un buen libro y un buen café.